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La maana de este viernes, fue la toma de posesión de Donald John Trump como presidente de Estados Unidos. Entre gritos de apoyo y aplausos intermitentes, Trump juró a su cargo en el Capitolio de Washington, convirtiéndose en el mandatario número 45 de ese país.

En Es la Hora de Opinar, Leo Zuckermann, Javier Tello, Luis de la Calle y Jorge Castaeda analizaron el discurso de Trump, que llevó un sello populista. El presidente estadounidense sealó el inicio de una nueva era de afluencia y seguridad, promesas que dependerán de la reorientación radical del lugar que Estados Unidos ha tenido en el mundo.

Sin mencionar directamente a México, Trump prometió defender las fronteras de Estados Unidos y recuperar sus industrias, trabajos, riqueza y sueos supuestamente robados. Esto significa que seguirá adelante con sus planes de construir el muro, repatriar empresas y renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Donald Trump no demostró moderaciones ni unidad en su discurso de la antipolítica, nacionalista y populista. Quizá lo nuevo haya sido sus toques religiosos, mesiánicos, donde al parecer el nuevo presidente de Estados Unidos tiene línea directa con Dios.

El analista, Luis de la Calle, destacó que el su primer discurso, Donald Trump le tendió la mano a nadie, no habló bien de nadie a los trabajadores los reconoció como trabajadores competitivos, productivos, que se esfuerzan todos los días. No habló bien del Partido Republicano, no habló bien del Congreso de Estados Unidos, del Partido Demócrata, de la Suprema Corte de los Estados Unidos, no habló bien de ningún país del mundo, no apeló a trabajar con nadie y que nadie trabaje con él, amenazó al sistema político de Estados Unidos, en el sentido de que si no están conmigo estás en contra de Estados Unidos Trump, sin duda, no es una persona religiosa, en cuento a su referencia a Dios único apoyo que realmente tengo es divino es al único al que le tendió la mano, por lo tanto, es un discurso narcisista, patriotero agregó.

En la investidura de Trump estuvieron presentes puros blancos, el Estados Unidos blanco, es la reacción de un Estados Unidos blanco que está viendo cómo ha cambiado su país es un movimiento reaccionario apuntó Leo Zukcermann.

El analista político, Jorge Castaeda, desde Washington, subrayó que el primer discurso de Trump fue agresivo, mediocre y muy polarizante.

porque tuvo tres meses para redactarlo o para mandarlo redactar y porque es, hasta el día de hoy, el discurso más importante de su vida la verdad no hay nada memorable, ni una sola frase memorable en el texto explicó.

Afirmó que el discurso fue agresivo, sobre todo con México, por decir: no le vamos a regalar dinero a otros países para que cuiden sus fronteras y descuiden las nuestras uso un lenguaje simple, aadió Javier Tello, un lenguaje que todo mundo entiende y registra y en ese sentido es eficaz ese sentido de comunicarte en un discurso. De hecho, ese era el secreto de Churchill en sus discursos, usaba frases breves, palabras cortas, palabras sencillas, que todo el mundo entendía dichos son hechos.

En el corto plazo, esa polarización funciona a Trump, porque él quiere retratar a Estados Unidos como un país destruido en guerra, en caos, que tiene que ser rescatado con patriotismo muchas de estas manifestaciones para los norteamericanos antipatriótica mencionó Javier Tello.

Si Estados Unidos pidiera una renegociación del Tratado de Libre Comercio (TLC) ser inaceptable, porque tiene una serie de implicaciones, primero jurídicas, tanto en Estados Unidos como en México aseveró Castaeda.

vamos hacer algo importante, tiene que pasar por el Congreso de Estados Unidos y pasar un tratado comercial por el Congreso de Estados Unidos es una cosa hiper complicada dijo Luis de la Calle.

Indicó que Canadá le van a pasar la charola más que a México, a la hora de una renegociación del TLC Trump seguirá siendo Donald Trump expuso Zuckermann.

La maana de este viernes, fue la toma de posesión de Donald John Trump como presidente de Estados Unidos. Entre gritos de apoyo y aplausos intermitentes, Trump juró a su cargo en el Capitolio de Washington, convirtiéndose en el mandatario número 45 de ese país.

En Es la Hora de Opinar, Leo Zuckermann, Javier Tello, Luis de la Calle y Jorge Castaeda analizaron el discurso de Trump, que llevó un sello populista. El presidente estadounidense sealó el inicio de una nueva era de afluencia y seguridad, promesas que dependerán de la reorientación radical del lugar que Estados Unidos ha tenido en el mundo.

Sin mencionar directamente a México, Trump prometió defender las fronteras de Estados Unidos y recuperar sus industrias, trabajos, riqueza y sueos supuestamente robados. Esto significa que seguirá adelante con sus planes de construir el muro, repatriar empresas y renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Donald Trump no demostró moderaciones ni unidad en su discurso de la antipolítica, nacionalista y populista. Quizá lo nuevo haya sido sus toques religiosos, mesiánicos, donde al parecer el nuevo presidente de Estados Unidos tiene línea directa con Dios.

El analista, Luis de la Calle, destacó que el su primer discurso, Donald Trump le tendió la mano a nadie, no habló bien de nadie a los trabajadores los reconoció como trabajadores competitivos, productivos, que se esfuerzan todos los días. No habló bien del Partido Republicano, no habló bien del Congreso de Estados Unidos, del Partido Demócrata, de la Suprema Corte de los Estados Unidos, no habló bien de ningún país del mundo, no apeló a trabajar con nadie y que nadie trabaje con él, amenazó al sistema político de Estados Unidos, en el sentido de que si no están conmigo estás en contra de Estados Unidos Trump, sin duda, no es una persona religiosa, en cuento a su referencia a Dios único apoyo que realmente tengo es divino es al único al que le tendió la mano, por lo tanto, es un discurso narcisista, patriotero agregó.

En la investidura de Trump estuvieron presentes puros blancos, el Estados Unidos blanco, es la reacción de un Estados Unidos blanco que está viendo cómo ha cambiado su país es un movimiento reaccionario apuntó Leo Zukcermann.

El analista político, Jorge Castaeda, desde Washington, subrayó que el primer discurso de Trump fue agresivo, mediocre y muy polarizante.

porque tuvo tres meses para redactarlo o para mandarlo redactar y porque es, hasta el día de hoy, el discurso más importante de su vida la verdad no hay nada memorable, ni una sola frase memorable en el texto explicó.

Afirmó que el discurso fue agresivo, sobre todo con México, por decir: no le vamos a regalar dinero a otros países para que cuiden sus fronteras y descuiden las nuestras uso un lenguaje simple, aadió Javier Tello, un lenguaje que todo mundo entiende y registra y en ese sentido es eficaz ese sentido de comunicarte en un discurso. De hecho, ese era el secreto de Churchill en sus discursos, usaba frases breves, palabras cortas, palabras sencillas, que todo el mundo entendía dichos son hechos.

En el corto plazo, esa polarización funciona a Trump, porque él quiere retratar a Estados Unidos como un país destruido en guerra, en caos, que tiene que ser rescatado con patriotismo muchas de estas manifestaciones para los norteamericanos antipatriótica mencionó Javier Tello.
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