precio camisa ralph lauren Política Tributaria en América Latina III

En Guatemala se aplica el impuesto de solidaridad, que grava con una tasa del 1% el 25% del activo neto o los ingresos brutos, de ellos, el que sea mayor

Emen. En los anteriores artículos iniciamos el análisis del documento: “Consensos y conflictos en la política tributaria de América Latina” publicado recientemente por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL). Continuemos viendo algunos puntos resaltantes:

Los recursos provenientes de contribuciones de la seguridad social revisten una importancia crucial en la estructura de la carga tributaria de algunos países. Destacándose ampliamente los casos de Panamá y Costa Rica donde representan más de un tercio del total , así como los de la Argentina, el Brasil, el Ecuador, Nicaragua, el Paraguay y el Uruguay, donde estos recursos exhiben una participación relativa superior al promedio regional (18,3% en 2014) y a veces resulta equivalente o, incluso, mayor al valor medio calculado para los países de la OCDE (26,6% en 2014).

Muchos países de la región han recurrido a gravámenes que actúan como un piso mínimo del ISR, sobre la base del valor de los activos o en función del monto total de ventas brutas o ingresos brutos de las empresas. Por ejemplo, en la Argentina se aplica sobre el valor de los activos brutos, lo que, en el supuesto de movilidad del capital, constituye un sustituto de la renta de las empresas, mientras que en Costa Rica se ha optado por gravar los activos fijos de las empresas. El patrimonio o los activos netos se utilizan ampliamente como base imponible de estos tributos en Colombia, el Ecuador, Panamá y el Uruguay, aunque con diferentes niveles de alícuotas. En Guatemala se aplica el impuesto de solidaridad, que grava con una tasa del 1% el 25% del activo neto o los ingresos brutos, de ellos, el que sea mayor.

En Argentina, el impuesto sobre los débitos y créditos en cuenta corriente ha alcanzado un rendimiento aceptable: dio origen a una recaudación de entre el 1,5% y el 2% del PIB en los últimos aos y en 2014 representó el 5,39% de la carga tributaria total del país. En Colombia, el gravamen a los movimientos financieros posee cierta relevancia dentro de la estructura tributaria vigente, puesto que en 2014 aportó recursos equivalentes al 0,85% del PIB y al 4,20% del total recaudado. Vale sealar que en dicho país la Ley núm.1.739 de 2014 estableció un proceso de reducción progresiva a partir de 2019 de la alícuota de este impuesto, que en la actualidad es del 0,40% sobre los débitos, con la finalidad de lograr su eliminación completa en 2022.

En términos del nivel de recaudación media del impuesto sobre la renta aportado por las empresas, la región está algo por encima de la media de los países desarrollados (un 3,4% del PIB en América Latina frente al 2,9% del PIB en la OCDE y el 2,7% en los 15 países de la Unión Europea). En cambio, en lo que se refiere al impuesto sobre la renta personal, América Latina está muy lejos de la OCDE y, aún más, del promedio de los 15 países de la Unión Europea, ya que los países latinoamericanos obtienen en promedio solo un 1,4% del PIB en comparación con las economías de la OCDE, donde el valor medio supera el 8% del PIB y con los 15 países de la Unión Europea, que registran un 10% del PIB.
ebay polo ralph lauren Política Tributaria en América Latina III